Tras la destrucción casi total del pueblo, el 28 de diciembre de 1860, el pueblo nuevo, edificado en la ladera del monte de San Benito y proyectado por el arquitecto provincial Pedro Cuesta Sánchez, fue oficialmente inaugurado el 29 de septiembre de 1862.

«Según aseguró Navarro Talegón «la clave que palió los efectos fue la rapidez en la actuación», y es que en poco tiempo se decidió el lugar de la nueva ubicación de Peleagonzalo, la actual, en el cerro de San Benito. Tras la venta de tres fincas pertenecientes a tres taburones a instancias del alcalde de Toro, en mayo se compró el terreno, cuyo coste total ascendió a 28.634 reales. Seguidamente, el gobernador aprobó los planes para la nueva construcción, cuyo trazado era hipodámico, esto es, en forma de cuadrícula, con calles rectas, paralelas y perpendiculares. El arquitecto de la provincia, Pedro Cuesta y Sánchez, «fue determinante», matizó el historiador local.
Por lo que respecta a las indemnizaciones por los daños, a los pobres se dieron donativos por un valor del 72% de lo perdido, es decir, a 52 vecinos se entregó esta cantidad a fondo perdido, mientras que a otros 48 vecinos se les dio préstamos reintegrables en ocho años sin intereses por la cuantía total de lo perdido. Estas ayudas se entregaron en septiembre, cuando ya había comenzado la construcción de las casas, en las que trabajaron alarifes toresanos y gallegos, y en diciembre ya se denominaron las calles con nombres de los benefactores.
En 1862 se inauguró el nuevo pueblo de Peleagonzalo, en el día de su patrón, tal día como ayer, 29 de septiembre, acto al que asistieron numerosas autoridades, como los ayuntamientos de Zamora, Toro y otras poblaciones, así como Claudio Moyano y el Marqués de Santa Cruz de Aguirre, Valentín Martín de los Ríos, dueño del Palacio de las Leyes de Toro, en representación de Francisco Sepúlveda. La celebración comenzó con una misa y la bendición del nuevo emplazamiento, y después siguió una comida en la plaza, con un brindis a Isabel II por Claudio Moyano, mientras que por la tarde hubo toros, un refresco, un baile y fuegos artificiales, y la noche concluyó con un baile. No obstante, Navarro Talegón aclaró que todavía faltaban por construir los edificios públicos, la escuela, la iglesia y el ayuntamiento, que tardaron varios años debido a la mala administración del préstamo de 60.000 reales que habían recibido.»
M.C. Peleagonzalo: renacimiento centenario. La Opinión. El Correo de Zamora, 30 de septiembre de 2012.












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CEMENTERIO
Probablemente el primer cementerio de Peleagonzalo se construyó antes de 1833, todavía en el pueblo viejo, como podemos comprobar en la notícia enviada desde el pueblo a la diócesis. «Desde Peleagonzalo, a 29 de agosto, D. Pantaleón González informa que por el Ayuntamiento y el infrascrito cura se ha reedificado para cementerio una ermita que se había caído cerca de este pueblo». (Isauro Pérez Ratón. Apuntes sobre el cementerio de Zamora (II). La Opinión-El Correo, domingo, 11 de noviembre de 2007, p. 10).
Después de este, se construiría el cementerio en el pueblo nuevo a partir de 1862, cuando el ayuntamiento recibe un préstamo reintegrable. En 1885 se solicita la clausura del cementerio por estar demasiado próximo al casco urbano. Ante las necesidades de una población creciente, fue construido un cementerio mayor en las proximidades, donde se trasladaron la mayor parte de los restos del antiguo cementerio.









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